El último Ron – Cuba en Bicicleta
"El último Ron – Cuba en Bicicleta"
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Y luego fue la sangre y la ceniza.

Después quedaron las palmeras solas.

Cuba, mi amor, te amarraron al potro, te cortaron la cara, te apartaron las piernas de oro pálido, te rompieron el sexo de granada, te atravesaron con cuchillos, te dividieron, te quemaron.

Por los valles de la dulzura bajaron los exterminadores, y en los altos mogotes la cimera de tus hijos se perdió en la niebla, pero allí fueron alcanzados uno a uno hasta morir, despedazados en el tormento sin su tierra tibia de flores que huía bajo sus plantas.

Cuba, mi amor, qué escalofrío te sacudió de espuma la espuma, hasta que te hiciste pureza, soledad, silencio, espesura,
y los huesitos de tus hijos se disputaron los cangrejos 

– Pablo Neruda

 

Quien sabe si los versos de Neruda eran meros pasajeros o susurraban cierto aire profético.
Sea como fuere, allí estaba. Pedro manejaba a trompicones su vieja Toyota Hiace, mientras la primera bruma de la Habana golpeaba mi rostro.  Aquella tarde de Julio, el cielo tenía un tono plomizo que no olvidaré nunca. Poco después, Maria agitaría sus maracas en pleno ritual de santería cubana. Para asimilar esa imagen no hubo tiempo. Ése, al que había logrado jugarle de cara, volvería a estrujar mi paso en un calendario.
Pedro, ingeniero químico reconvertido a taxista, escupió el primer sofoco, fue la primera impresión, el primer apretón de manos sincero. Y desde su taxi, el tumulto de esas calles Habaneras quienes encendían la cuenta atrás de mi vidaje. Calles donde “trigueños”, “negras” y “mulatas”, parecían precisamente, haber detenido el tiempo. En un viaje de 29 días, que hubiera durado años.

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“Un trago de realidad”


Cuba, a ojos del mundo, zarpa hoy hacia un nuevo horizonte. ¿Pero cuál?.
Decía Eisenhower, que de meter un sólo libro ilegalmente en Cuba, sería un catálogo de Sears.
Y “la veldá”, el barco parece estar ya bien empapelado. Si algún inquieto se sumerge en aguas profundas, topará con una tripulación aguardando a mostrar todo el óxido del casco. Subir a bordo implica, como en los viajes más sinceros, que el viento de proa destroce todas las convicciones de ayer, y cuestione las de mañana.
Fuí partícipe pues, de esa fiesta en cubierta. Por que si algo tiene Cuba es la sazón en la desesperanza, el júbilo ante la lágrima. Y aunque el reggaeton adelante a la trova que nos queda, sin esa alma viva que toma tu mano y alza el corazón a un baile con las mariposas.
El barco lleva mucho varado. Y los que zarpan, siguen siendo hoy, sueños rotos en barcas rotas. Buscando una tierra prometida, sin saber que aún llegando a ella,  hay riesgo de quedar a la deriva.

Al visitar Cuba uno puede optar por tres ópticas: Las del cristal polarizado del turista de Varadero, donde será común volver preguntándose ¿para que servía esa moneda nacional?. Las de lectura, del viajero de las Casas Particulares, Trinidad o Viñales. O las embarradas lentes del impetuoso, el de la guagua local, comunidades y voluntariados.
Pero tarde o temprano, uno acabará topando con la misma frase: “tu nunca llegarás a conocer la verdadera realidad cubana”…

 

 

Era tan sólo el tercer día de pedaleo. Mi vista se perdía entre majestuosas palmas que parecían tocar el cielo. Sus verdes penachos se columpiaban al soplo de una brisa que esparcía el esplendor de una tierra colmada de frescura, alimento y vida.
Pero mi corazón se quedó encogido en la tarde anterior. Daniel, que me dejó enamorarme de su familia durante dos días, destapó con sinceridad su miseria en la intimidad de su recibidor. Hablamos, entre otras cosas, del periodo especial que azotó Cuba a principios de los 90, donde la economía de la isla sufrió su mayor debacle derrumbándose junto con la U.R.S.S.. En mi bicicleta aún merodeaba su voz quebrada: – “No veías un gato en la calle”. – “o un perro” (..)
“La gente hacía ‘hamburguesas’ raspando la piel de las toronjas” (..) “no había carne, no había nada, hasta las autoridades recomendaban eso” – “tu sabes lo que es ver.. hasta preservativos derretidos encima de pizzas, para imitar el queso?”

Me preguntaba qué tan lejos quedaba aquello, y al siguiente saludo recibía otro bofetada. El carácter cubano abrazaba el mío como a un hermano, pero tras un pequeño vínculo estremecía mi compasión con la realidad más dura. 20 años después, el color de los mangos no había cambiado tanto. La caña que endulza el ron, se perdía entre carteles revolucionarios, pero el sabor que emanaba de aquellos ojos era tan amargo, que a menudo tenía ganas de escupir.

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Cuba está hechizada por el don de la relación humana. Mucha gente especial impregnó las páginas de mi camino. Pero mi diario, se abra de izquierdas o derechas, también relata las mismas voces. Fueron ellos quienes escribieron expresiones como “necesidad”, “invento”, “prisión”, “dictablanda”, “represión”, “infierno”, “trabas”, “huír”, “hambre” o “vaso de agua con azúcar”, erizando mi piel con sus narraciones.

Por alguna razón que desconozco, René me intimidaba desde el primer minuto. Quizás fuera su metro noventa. O que lejos del cubano sonriente, su talante intelectual se sumaba al gesto serio y a la parquedad de sus palabras. Aquella mañana mi bici estaba lista. La luz del sol advertía otra larga jornada, pero accedí a sentarme presintiendo que René iba a romper la sobriedad de su recibidor:
Lo que tu haces está genial para conocer un lugar, para conocer la verdadera Cuba, no la que venden en Varadero…“,  “aquí hay cosas buenas, pero hay muchas que no se cuentan,” – las pausas de su voz ronca eran una invitación a prender la mecha de su desahogo. “..bueno, yo veo muchas cosas positivas, como la forma que tenéis de relacionaros o la seguridad..”
¿la seguridad?” – frunció el ceño sonriendo con cierto desaire. “tu sabes cuántos presos hay en las cárceles cubanas?” – silencio. “el otro día mataron un chico ahí delante, en esa calle”, “..lo mataron otros tres ‘para entrar a una banda'”, “aquí no hay armas pero hay navajazos cada dos por tres, pero eso el turista no lo sabe, cuando has visto tu un periodista en la calle?”, “mi hija tiene 14 años, cuándo sale de noche voy a buscarla a todas partes”.  – matizó que la mayoría de presos, son por hacer “inventos”, la forma en que en Cuba se denomina a cualquier trapicheo que hagas a espaldas del gobierno. Desde luego me hizo pensar. Cuba a pesar de conocerle numerosos hurtos a viajeros, me siguió suscitando siempre el clima de un lugar seguro. Nada fuera de lo común, aunque para alguien que viene de pedalear más de medio año por México, tiene un valor añadido.

Su contundencia vino al hablar de necesidades alimenticias. Algo con lo que tristemente topaba a diario. Pero la voz recia de René parecía un puñal hundiéndose en mi espalda. “aquí hay mucha gente que cena un vaso de agua con azúcar eh..o un trocito de pan”, “tu sabes lo que es ver a ancianos a las 5 de la mañana haciendo cola por un trozo de pan de mierda? (..) ,  “la canasta básica de alimentos tiene una calidad pésima, tu le darías eso de comer a tus hijos?”  – aunque transcribí en audio todas las palabras de René minutos después, la dureza de su expresión me quedaría ampliamente grabada.

Aproveché su silla para indagar sobre algo que ya había suscitado mi sorpresa, el dudoso estado de una sanidad aún vitoreada internacionalmente. ” bueno bueno..”, “es que no hay médicos…se han ido todos.” – sus palabras me recordaron las de Daniel en Baracoa o las de varios otros. “lo de las misiones ha destrozado la sanidad, los mejores médicos se han marchado; tengo un amigo muy cercano que fue a Perú y el propio estado lo contrató, ahora vive como un rey. Aquí el gobierno se ha embolsado mucho dinero con las misiones y a ellos les pagan una miseria. Pero van allí, hacen un segundo trabajo, y ganan mucho más de lo que podrían ganar aquí.”, “ahora la situación lleva tiempo fatal, en la mayoría de hospitales te atienden estudiantes…, estudiantes que no tienen idea”, “y bueno ya no te hablo de como necesites medicinas…”.

A pesar de su firmeza, “él no critica el sistema“, como la mayoría, pese a inundarlo “de matices”. Y el que lo hace es porque su confianza le permite hablarte sobre esa doble moral, que se suscita en alguien que nace educado para no ponerlo en duda, o porque hacerlo es aún hoy en día, tener miedo de marcharse preso.

“Compartiendo vaso”

Pero Cuba no está exenta a una dualidad que impregna cada centímetro de la naturaleza, como cualquier otro lugar.
Yo preferí discurrir siempre por caminos alegres , y aunque mi corazón se hiriera ante miradas compungidas, amé Cuba con toda la fuerza del que encuentra almas que se desviven por vivir, por gritar, sonreír y llorar al mismo tiempo. Si algo hay que achacar al cubano es ser un ser sin complejos. Orgulloso, a pesar de su presente, de su historia y pasado.
Esa marcada identidad cubana le permite abrazar a cualquiera sin ningún tipo de prejuicio histórico. Fui absolutamente siempre “un hermano”, llamado y tratado. Algo que irremediablemente dudo si podré contar de cualquier lado.

Esas voces seguirán batallando con sueldos de 20$USD al mes. Quizás por cuenta-propia, nadie quiere ya trabajar para el estado. El cubano seguirá viviendo para comer. Y para vestir luego, para lucir pulcro. Pero dónde no, el déficit de dignidad es directamente proporcional al superávit de orgullo?

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Mi bicicleta danzó entre un paraíso de palmas, y yo compartí mi vaso bailando al son de las sonrisas al atardecer. Nunca hubo desconocidos, sino amigos por conocer. Me emborraché de las noches más vivas en el corazón de la Habana, tocando los cielos con las guitarras del malecón. Me divertí escuchando al jinetero o al “palestino”. Almorcé en la “cafetería” y comí en la calle. Bebí “cristal”, y “bucanero”, y jugué al coqueteo con alguna modelo sin poner precio a ningún amor.

Ellos, mis amigos, seguirán remando con la esperanza de mover un barco, que libre de bloqueo o no, pocos allá creen que se desplace. Yo seguiré volviendo a Cuba, a amarla irrefrenablemente. Porque allí encontré la cumbre de la relación humana. Un pueblo que tiene necesidad se mantiene unido, un pueblo que crece sin distracciones y alimentando amor entre sus semejantes, vive en la cúspide de cualquier cosa que quiera nombrarse sociedad.
Es el gran tesoro que yace a pie de barco. Es el pozo de petróleo que buscaba Fidel.

Seguirán queriendo tener “todo” y llegar a esa tierra prometida, sin saber que donde creemos tener “todo”, vamos perdiendo lo más importante.

PD: Para los bici-viajeros y ciclo-amantes, estoy trabajando en una guía para viajar en bicicleta por Cuba, que ojalá pueda compartiros pronto 😉

Gracias Cuba, ha sido increíble.
Dani – “Cuba en Bicicleta” 
graciasCuba

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Dani Ku

Dani Ku

Viviendo en bicicleta he descubierto que cada día puede ser eterno.
Nunca imaginé recorrer el mundo o vencer al tiempo.
En éste modesto taller de letras e imágenes, espero contagiar un sueño: no hay nada excepcional, no dejes de soñar, tú también puedes hacerlo.
Dani Ku

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Dani KuCharlie de BCNAlba Sol del NorteGuilfredo AlfaroRogelio Echeverri Recent comment authors

Are you still in Cuba? what is next?

Estoy en México Rogelio, trabajando un poquito y a final de mes, sigo hacia Chiapas antes de pasar a Guatemala. Saludos!!

http://www.vivirenbicicleta.com/cuba-en-bicicleta/

Buah Dani! Que maravilloso es leerte…y te lo dice uno que no le gusta leer demasiado…

Gracias Kike!!! ^_^ Mil gracias por dedicar un ratito a leerlo

Bellas palabras!! Buen viaje

Gracias Lilian! Me alegro que te guste, muchos besos!

Jordi Vera

Lindo , hasta la victoria siempre , suerte amigo

Wuaoooo, impresionante!!! Bellas palabras, a mi hermosa, tierra.La tierra donde naci. La tierra de mi cariño, parece un caimán dormido,de san Antonio a maisi!!! cuba que linda es cuba!!

Andrea Alvarez

Galo Alejandro Campaña Villagómez

Vivencias intensas de las necesidades vitales no satisfechas en el pueblo de Cuba, pais del Caribe de playas y paisajes de gran belleza. Las limitaciones han desarrollado una gran solidaridad humana entre la gente, que vive presionada por el poder, no hay libertad…no pueden expresar lo que viven diariamente… podrían ir a para en prisión….Lo unico que brilla en las fotografías son los lemas ……..de la revolución….como propaganda y amenaza….pobre CHE… tan prostituído..y las camarillas del poder al último grito de la moda del capitalismo más recalcitrante..los únicos beneficiarios de la revolución…, ahora hasta exportan médicos para dejar sin atención… Read more »

Dani Ku

Gracias Galo, un gusto leerte.

Fue genial poder compartir un pedazo de esa ruta contigo! Disfruta del viaje! Por la carretera!!

Guillllllll hahaha, hay noches muy chéveres, otras inolvidables, algunas increíbles… y luego están las q pasan en el malecón de la Habana. ?
Abrazo gigante!!!! el placer fue mío!!!

Qué frescura y lindura leerte y ver las fotos Dani. Me has transmitido mucho. Gracias alma libre <3

muchísimas gracias linda, ?? besitos desde Colombia!!!

Charlie de BCN
Charlie de BCN

BICI x CUBA _ A 500 km de La Habana. Acabo de volver de 11 días en Cuba , recorriendo mitad de la isla en bicicleta de montaña. Hemos hecho 3 amigos 500 Km en 7 etapas. Descanso 1 día en Varadero (playita) y 2 dia en L’Habana. Una media de 70/80 km diarias. La isla es bastante plana y con poca circulación , así que cómodo para ciclar. El país es muy económico si te mueves en el circuito local pagando en pesos. Puedes comer en paladares estatales x 1 €/per. y dormir en casas particulares de cubanos por… Read more »