Mi nombre es Dani Ku,
y creo fehacientemente en tres cosas: la gente, las sonrisas, y en mí mismo.
Aquí no hay nada extraordinario, tuve y tengo los mismos miedos que cualquiera, pero acercarme a la muerte me hizo amar la vida; esa fue mi suerte.
Ahora cada segundo que pasa, regalo una sonrisa sin fin.

Desde febrero de 2014 vivo en una bicicleta…
y si la vida está hecha de momentos, no encontré otra en la que coleccionar más…